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jueves, 5 de julio de 2012

MANUEL ATIENZA, UN COMERCIANTE ESPECIAL

Manuel  Atienza atiende un negocio familiar de electrodomésticos en el centro de Alcalá, en pleno Llanillo, a veces se queja de que la fidelidad de la clientela se ha perdido y que la gente no compra en los comercios del casco histórico.
-¿Cómo se inició en este negocio?
-Es una tienda familiar que se inició con mi padre alrededor de 1955 y a partir de su jubilación, tenía los lazos de sangre con este comercio y aunque estudié, al final decidí continuar con este trabajo y estoy aquí luchando por seguirlo y hay una tercera generación que parece que va a continuar con este trabajo.
-¿Qué artículos vende?
-La esencia del negocio son los electrodomésticos. La gama blanca con lavadoras, frigoríficos y congeladores y la gama marrón con televisores y pequeño electrodoméstico.
-¿Cómo ha ido evolucionando?
-Hay mucha diferencia de las épocas anteriores a la actual, puedo decir que antes existía una clientela, había una fidelidad, había un cliente que se fiaba de la tienda, tenía unos vínculos con el comerciante y éste se desvivía por su cliente, es decir que atendía perfectamente una serie de relaciones humanas y le dábamos una garantía, se vendía el producto, pero había una seguridad en el mismo para el futuro; sobre todo lo que se ha perdido en el comercio tradicional la relación con la clientela y hoy día la gente prefiere una relación impersonal, comprar por internet sin ver la máquina que compra, sólo a través de una foto y sobre todo se ha perdido esa relación humana que es lo que daba la unión del comerciante con el cliente de toda la vida. La gente va buscando el precio y le da igual la calidad y no pregunta otras cosas.
¿Cómo han influido las ventas en el centro histórico?
-El centro de Alcalá como en toda España se sabe que han ido degradándose paulatinamente, han perdido población, la gente huya de estos centros por su incomodidad, por el tráfico, por zonas antiguas y la gente se va a zonas residenciales, entonces, las grandes superficies se han colocado en las afueras de las ciudades y han tomado mucha clientela porque el flujo del personal va fuera del centro histórico. Por ello, los comerciantes que tenemos nuestras tiendas en el centro, reivindicamos que haya una serie de conexiones para fomentar tanto el comercio como el turismo porque hay una simbiosis entre ambos, ambos se mantienen. La Administración tiene que ser consciente de que los centros históricos y el pequeño comercio deben convivir  y además están ligados íntimamente a su supervivencia.  Por ello, necesitamos flujo de personas que eso se consigue manteniendo las administraciones públicas en los centros históricos  y también recuperar a la gente en los centros históricos, haciendo viviendas públicas asequibles para los vecinos.

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